Mi CORONEL LEONCIO PRADO GUTIERREZ, HONOR Y GLORIA EN SU INMORTALIDAD

“Leoncio Prado, vivo y claro ejemplo
de virtud, altivez y decisión.
Sed el guía de nuestras ansias jóvenes
y el astro que les dé valor y fe.
Sean nuestros sus lauros hazañosos,
el fulgor de su gloria inmarcesible,
su encendido ideal de libertad,
su patriótica unción, su libertad.”

(Primera estrofa del Himno del Colegio Militar Leoncio Prado, creado en 1943)

El emblemático Colegio Militar Leoncio Prado, cuna de jóvenes peruanos de gran espíritu patriótico para el desarrollo y defensa del Perú, lleva con orgullo su nombre. También lo lleva una provincia del departamento de Huánuco, y desde 1996, es patrono del Servicio de Material del Ejército. Está presente en plazas de Tingo María, Huamachuco, La Perla, Miraflores y en diversos rincones del país. Como Defensor Calificado de la Patria, descansa en su gloria en la Cripta de los Héroes.

Leoncio Prado vive entre nosotros. Leoncio Prado no ha muerto. Su fusilamiento en Huamachuco, defendiendo su bandera ante el invasor, lo inmortalizó y marcó el epílogo de su amor por la patria, un amor forjado en el seno familiar y guiado siempre por los valores libertarios que defendió a lo largo de su vida. Desde temprana edad —con apenas 12 años— demostró su coraje participando en el combate de Abtao, los días 7 y 8 de febrero de 1866, como parte de la tripulación de la fragata Apurímac, de la escuadra aliada que enfrentó a la armada española, que incursionaba por Chile y Perú con el afán de recuperar sus antiguas colonias. Semanas después, el 2 de mayo, volvió a combatir desde las baterías del puerto del Callao contra la misma escuadra. Estas acciones heroicas le valieron el reconocimiento del presidente José Balta como defensor de la patria y su ascenso a alférez de fragata.

El 21 de junio de 1867 participó en la expedición fluvial a Iquitos, cuyo objetivo fue elaborar la carta del sistema hidrográfico del Amazonas, con especial atención al río Ucayali, sus afluentes, y al estudio de la flora y fauna de la región. En esta travesía compartió saberes con el sabio Antonio Raimondi. Posteriormente, fiel a su espíritu combativo, participó entre 1875 y 1878 en la gesta libertadora de Cuba. Su mayor hazaña fue liderar, a los 23 años, la captura del vapor español Moctezuma en 1876. Esta acción causó gran conmoción en todo el continente americano y en la corona española. Sin embargo, la capitulación del ejército independentista cubano ante las tropas españolas, el 12 de febrero de 1878, motivó el alejamiento del audaz y valeroso peruano de la isla.

Al estallar la Guerra del Pacífico, y cuando se preparaba para viajar a Estados Unidos, Leoncio Prado decidió quedarse en el Perú frente a la agresión del ejército chileno. Inicialmente combatió como teniente segundo bajo el mando del contraalmirante Lizardo Montero, y posteriormente, como coronel del Ejército del Centro, luchó bajo las órdenes del mariscal Andrés Avelino Cáceres, el “Brujo de los Andes”. Desde abril de 1882 tuvo como centro de operaciones a Huánuco, junto a los patriotas más ilustres de la región. Hasta que llegó el 10 de julio de 1883, cuando combatió heroicamente en la batalla de Huamachuco. Allí fue herido, capturado y condenado a muerte. Al recibir la noticia, pidió como última voluntad una taza de café y la gracia de dar la orden de fuego. Bebió su último sorbo, golpeó con fuerza la cuchara en el pocillo… y cuatro balas lo elevaron a la gloria.

Huamachuco marcó el fin de su vida terrenal, pero el inicio de un legado imperecedero, digno de ser imitado por la juventud del Perú. ¡Cuánto acierto tuvo el coronel José del Carmen Marín Arista, primer director del Colegio Militar Nacional, al escoger su nombre! ¡Cuánto acierto tuvo el Ejército al nombrarlo patrono del Servicio de Material de Guerra! Y cuánto acierto han tenido, a lo largo y ancho del Perú, los patriotas y ciudadanos de bien que han erigido monumentos en su honor.

Honor y gloria a un gran patriota peruano que, desde su niñez hasta su juventud, demostró sólidos valores y entrega a la causa libertaria en América, y a la defensa de los sagrados intereses del Perú.

Autor: General de Brigada (R) Jorge Villanueva Bardales, docente facilitador de la Escuela Superior Conjunta de las Fuerzas Armadas.

Referencia:

Qwistgaard Suárez, J. M. (2010). Crl Leoncio Prado Gutiérrez: biografía.

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